Hace pocos días, en este mismo blog os comentaba una reciente sentencia del Tribunal Supremo en materia de blanqueo de capitales doloso (puedes leer la entrada pinchando AQUÍ). Mientras que hoy, vuelvo a escribir en este blog para referirme a otra reciente sentencia del Supremo en materia de blanqueo. Sin embargo, en esta ocasión la resolución que vamos a comentar aborda aspectos del tipo penal de blanqueo de capitales por imprudencia (artículo 301.3 del Código Penal).

Dice el artículo 301.3 del Código Penal que <<Si los hechos se realizasen por imprudencia grave, la pena será de prisión de seis meses a dos años y multa del tanto al triplo>>. ». Se ha de entender por «hechos» todos los previstos en los artículos anteriores (301.1 y 301.2) que se refieren a las conductas típicas del delito de blanqueo doloso.

En el caso del blanqueo por imprudencia (artículo 301.3 del Código Penal), no se exige que el sujeto conozca la procedencia de los bienes, sino que por las circunstancias de cada caso concreto pudiese conocerlas observando las cautelas propias de su actividad, pero sin embargo, haya actuado al margen de éstas. Si se trata de un sujeto obligado por la Ley 10/2010 sobre prevención de blanqueo, o incluso con determinados conocimientos o formación, este deber de diligencia o cautelas propias de su actividad resultan más fáciles de percibir que cuando se trata de determinar la diligencia mínima en supuestos de actividades sociales.

NUEVA RESOLUCIÓN SOBRE BLANQUEO DE CAPITALES POR IMPRUDENCIA 

La sentencia que comentamos en esta ocasión es la nº47 (Roj: STS 218/2021), dictada por la Sección Primera de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo el pasado 21 de enero de 2021. Una resolución en la que el Supremo absuelve a seis individuos que habían sido condenados por blanqueo de capitales imprudente, casando y anulando por tanto la sentencia de instancia dictada por la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Málaga.

SUPUESTO DE HECHO Y CONDENA POR BLANQUEO POR IMPRUDENCIA

En este caso, los hechos probados se resumen en:

  • En octubre del año 2010 alguien -no identificado- logró conectarse a dos ordenadores con IPs identificadas para con posterioridad realizar diversas transferencias bancarias desde dos cuentas del mismo titular. 
  • Las suma de las transferencias realizadas alcanzó la cantidad de 81.411,98€. 
  • El dinero transferido iba a parar a manos de personas desconocidas con quienes los hackers habían contactado previamente mediante una web. En este portal ofrecían determinados empleos/trabajos que conllevaban la necesidad de facilitar una cuenta bancaria a nombre de los interesados, quienes debían recibir el dinero para posteriormente, y una vez descontada su comisión, reenviar el resto del dinero a personas no identificadas cuya ubicación se situaba en Ucrania.

En este caso, la AP de Málaga condenó a un total de 8 personas a penas de 6 meses de prisión -a excepción de una acusada a la que se le aplicó una atenuante de reparación del daño-, inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de las condenas y multas de diversas cuantías.

FUNDAMENTO DE LA ABSOLUCIÓN DEL DELITO DE BLANQUEO POR IMPRUDENCIA

Seis de los acusados por la AP de Málaga interpusieron recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Pero fuera de los pequeños detalles sobre los recursos planteados y el análisis realizado de cada uno de ellos, de esta nueva sentencia sobre el blanqueo por imprudencia dictada por el Supremo se debe destacar lo siguiente:

1º) El Supremo sostiene que existe una falta de motivación de la sentencia dictada por parte de la AP de Málaga, ya que ésta no realiza un análisis situacional de las circunstancias del caso, así como tampoco una identificación de los datos probatorios sobre los que fundamenta el juicio de imputación del resultado. 

Y en este sentido, el Supremo mantiene que <<la sentencia de instancia no justifica en modo alguno la inferencia normativa sobre la que se funda la declaración de condena. Se limita, como se denuncia en el recurso, a afirmar una suerte de regla presuntiva de imputación, prescindiendo de todo análisis situacional de las circunstancias del caso y de toda la información probatoria resultante de la prueba practicada.

2º) El delito de blanqueo de capitales por imprudencia (artículo 301.3 del CP) exige la concurrencia de dos elementos estructurales que son :

  1. La producción de un resultado, y
  2. La infracción de una norma de cuidado. 

Y en esta línea dice el Supremo: <<La imprudencia se determina, por tanto, con arreglo a un doble baremo: por un lado, debe preguntarse qué comportamiento era el objetivamente debido en una determinada situación de peligro de lesión del bien jurídico. Y, por otro, si este comportamiento puede ser exigido al autor atendidas sus características y capacidades individuales.>> 

De manera que, no a todos los sujetos se le puede exigir el mismo nivel de cuidado. Y en este sentido el Supremo expone:

<<Debe identificarse, a partir de la prueba practicada en el plenario, de qué información dispuso efectivamente el agente; de cuál podría haber dispuesto en términos situacionales; qué mecanismos de indagación o comprobación sobre el origen del bien podría haber activado; cuál era el contenido objetivo de la acción requerida; qué elementos normativos de producción condicionaban la ejecución de dicha acción; sobre qué máximas de experiencia socio-culturales valoró el agente la información recibida; qué tipo de precauciones adoptó a la hora de desarrollar la acción que introdujo el peligro; que tipo de relación mantenía o mantuvo con la persona de la que procedían los bienes de origen delictivo.

Y, además, debe medirse la gravedad porque solo la conducta gravemente imprudente resulta penalmente relevante. Debiéndose considerar por tal la que ignora un riesgo sustancial de que se produzca el resultado prohibido a consecuencia de dicha conducta. Riesgo que por su naturaleza y grado haga patente que la indiferencia del actor, atendidas las circunstancias que conoce o debía conocer, supone una grave desviación del estándar de conducta que una persona respetuosa con la norma observaría en su situación.

2.5 Ninguna de estas cuestiones aparece respondida directa o indirectamente en la sentencia recurrida…>>

 

Consulta el texto íntegro de la sentencia comentada en esta entrada haciendo click en el siguiente enlace:

STS 218/2021 de 21 de enero

 

Un saludo y hasta la próxima.

Fdo.- Alejandro Seoane Pedreira

 

Curso de Prevención de Blanqueo de capitales

con Alejandro Seoane Pedreira

Abogado especialista en blanqueo de capitales