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CARTA A UN JOVEN ABOGADO

Jóvenes recién licenciados en Derecho, jóvenes que se lanzan al “vacío”, que se lanzan a experimentar una nueva aventura dentro de una profesión, LA ABOGACÍA.

Para todos los que hemos vivido esa etapa. Para los que en estos momentos la están viviendo. Y para los que decidan vivirla en un futuro. Para todos vosotros, aquí os dejo la “Carta a un joven abogado”, de la mano de la compañera Miriam Guardiola, que dice así:

Querido joven abogado:

Cuando leas esta carta quizá yo ya me haya ido. Quizá haya partido a otra galaxia o quizá esté volviendo a casa en un bucle en el tiempo. Quizá me haya convertido en parte del espacio ya que cada átomo de nuestro cuerpo formó parte alguna vez de una estrella. Quizá sea yo mismo quien reciba esta carta. Te envió estas palabras desde un futuro muy lejano. He librado batallas que jamás imaginarías y he visto cosas que tu mente y tu entendimiento ni tan siquiera sospecha.

Sé que eres joven y estás lleno de vida. Sé que estás asustado y a veces te sientes perdido. No es fácil ser abogado. No es fácil.

Recuerdo que cuando tenía tus años me preguntaba cómo sería ser un abogado del futuro. Cuáles serían los retos y los nuevos desafíos jurídicos que la vida me pondría por delante. Hoy ya en el ocaso de mi vida he aprendido que, a pesar de todo, nosotros los humanos, somos seres llenos de vida y que nos seguimos y seguiremos haciendo siempre las misma preguntas.

Por eso te escribo esta carta, arrojada a los océanos del tiempo, con el único fin de que en algún momento, en algún lugar, alguien (quizá algún abogado como tú, perdido como yo lo estaba entonces) pueda leerla.

He visto como las normas han revolucionado el mundo. Lo que en tu época se llama robótica no es más que una semilla de lo que las máquinas serán en un futuro. Las jurisdicciones cambiarán, también las normas que hasta ahora creías inmutables. Se legalizarán los viajes en el tiempo, viajaremos a galaxias lejanas más allá de los límites del espacio y del tiempo y alguna catarsis planetaria alterará tu manera de concebir el mundo.

Se descubrirán nuevos inventos que jamás soñaste, se alargará la vida y se erradicarán enfermedades. Pero surgirán nuevos peligros para los que no estaremos preparados. La tecnología avanzará hasta cotas insospechadas, se instaurarán nuevos sistemas de detección de delitos y con ella toda la configuración clásica del derecho. La clonación abrirá nuevos campos jurídicos antes insospechados y la selección genética marcará un antes y un después en la sociedad, los ciudadanos y el derecho. Habrá guerras por inteligencias artificiales y la nanotecnología dejará de ser un desideratum. Se explorarán nuevos mundos y nuevas realidades, te ahorraré las problemáticas jurídicas de la teletransportación, mutación y viajes en el tiempo. Los androides serán juzgados como humanos pero las máquinas no conseguirán extinguirnos.

Sé que te gustaría que siguiera relatándote estos hechos extraordinarios. Pero quiero que emprendas tu propio viaje. Quiero que vivas con la mente y el corazón abierto y que aprendas a juzgar con tus propios ojos. Deseo también que sean las experiencias las que marquen tu viaje vital y profesional a tierras muy lejanas. Sé que te levantarás cuando caigas y que juntarás tus pedazos y aprenderás. Recuerda que eres abogado y eso imprime carácter. Nosotros nos regeneramos, adaptamos y seguimos hacia adelante.

Pero sin embargo, y a pesar de todos estos sucesos increíbles, me he convencido de que todos los retos del abogado del futuro son y serán siempre los mismos. Esta noble profesión que tanto amas defiende a personas y busca la justicia. Por eso quisiera que grabaras a fuego en tu mente las siguientes palabras que son y serán siempre las mismas. Reglas inmutables en el tiempo por los siglos de los siglos entre esta especie de humanos que amamos y ejercemos esta profesión desde el origen de los tiempos y que toda una revolución histórica no ha extinguido.

1. Sé honesto

No sólo con el cliente, sino contigo mismo. Sé fiel a ti mismo y a tus valores y principios. Recuerda que has elegido esta profesión por ser la más noble entre los oficios, ya que busca la justicia y lucha por ella. Recuerda que defiende el más superior de todos los valores. Defiende con fuerza las causas nobles y lucha por el mayor tesoro que ostenta toda persona: sus derechos. No persigas casos, sino causas por las que merezca la pena luchar e invertir tu tiempo.

2. Actúa con Pasión

Busca aquello en lo que crees y amas. Pues, como dijo Cicerón, entrega tu corazón al oficio que has aprendido y hallarás sosiego en él. Aliméntate de las satisfacción que nos regala esta profesión. Entrega tu alma a la justicia y enamórate cada día de ese fiel compañero que es el derecho.

3. Trabaja duro

Nada cosecharás si no siembras en el fértil campo del trabajo duro. Trabaja con rigor y con ahínco. Exígete a ti mismo las mismas cualidades y aptitudes que te gustaría encontrar detrás de la mesa del despacho. Sé un espejo en el que mirarte y un ejemplo de tu propia vida a la que puedas mirar sin rubor cuando pasen los años y vuelvas la vista atrás.

4. Sé empático

Ponte en los zapatos del cliente. El cliente no es un número más en la carpeta de un expediente. Es una persona que acude a ti para entregarte su confianza y ponerte en sus manos. Recuerda que no hay casos pequeños, porque detrás de cada persona hay una historia. Trata de escucharlos y entenderlos.

5. Estudia todos los días

El derecho es una de las pocas ciencias que se encuentran en continúo cambio. Fórmate, escucha, lee. Permanece en continúa actualización y formación y recuerda que el mayor valor del abogado es el conocimiento. La mejor arma con la que atacar y defenderse es conocer la ley. Sólo así garantizarás un trabajo eficaz, eficiente, profesional. Sólo así serás digno de la profesión en la que crees. No dejes que el tiempo y la desidia te desanimen. Estudia con la misma ilusión que el primer día.

6. Enfócate

Busca metas y objetivos. Cree en ti mismo y persevera en lograr tu propio éxito. Cuanto más remes hacia la orilla más te darás cuenta que lo importante es disfrutar del camino y no la meta. Pero también aprenderás a que tus coraje y valor para lograrlas tendrán su recompensa. No te rindas ni cedas.

7. No generalices

El mayor error del abogado es generalizar. Escucha a cada persona y lee cada caso con detenimiento y como si fuera la primera vez. No hay dos personas ni dos casos iguales. Estudia con detenimiento cada caso de forma personal. No automatices, no somos máquinas. El ser humano es complejo y único. Haz un seguimiento personalizado y actualizado.

8. Sé paciente y persevera

Recuerda que la paciencia es una planta de raíces amargas pero de frutos dulcísimos. Ten siempre en mente que la profesión a la que has consagrado tu vida es un noble oficio que amas y el sustento de tu vida. No busques más que la gloria y el éxito que te proporciona un nuevo reto.

9. Comprométete

Sé humano, cercano y cálido. Reconócete en los ojos del otro, intenta entender su situación y postura. Ten en cuenta las emociones y sentimientos de las personas. En el compromiso con tu profesión hallarás la clave del éxito.

10. Involúcrate e innova

El mundo cambia por momentos y cada vez más veloz. Adáptate rápido y con ilusión. Crea, evoluciona, crece.

Así que te deseo el mejor de los viajes. Que la Odisea te lleve a maravillosos lugares y te sorprenda con increíbles aventuras. Pero ten siempre en tu mente llegar a Ítaca: tu destino y origen. Sé valiente para enfrentarte a la vida, comprometido ante la injusticia, sensible ante el que necesita ayuda, firme en tus convicciones y valores. Sé un hombre de honor que dignifique la profesión. Para que si alguna persona, en algún momento, en algún lugar reconoce estos valores, pueda decir de manera firme:

“Mira, por allí camina un abogado”

Atentamente, un abogado del futuro.

Fdo.- Miriam Guardiola Salmeron

LAS ASOCIACIONES DE CANNABIS

Una vez más, Cataluña a la cabeza. Los catalanes se mueven con la sociedad. Cualquiera que tenga relación con el mundo jurídico, es conocedor de que en esto de las leyes y doctrinas jurisprudenciales, la Comunidad Autónoma de Cataluña es novedosa e innovadora.

Y tal es así, que hoy, 14 de julio de 2017, entra en vigor la Ley 13/2017, de 6 de julio, que lleva por título “de las asociaciones de consumidores de cannabis”. Una ley que considera el consumo de cannabis por personas mayores de edad como una opción que forma parte del ejercicio del derecho fundamental al libre desarrollo de la personalidad.

La ley catalana regula los requisitos que deben cumplir las asociaciones de consumidores, que no tendrán ánimo de lucro y deben estar inscritas en un Registro de Asociaciones.  Y entre otras cuestiones, la ley también regula un aspecto muy importante, como es el establecimiento por parte de las asociaciones de implantar unas medidas de control de la distribución de cabannis, así como de las condiciones higiénicas y sanitarias de la sustancia, obligándose a colaborar con organismos y entidades de salud pública.

Por último, comentar que también se establecen una serie de requisitos que deben cumplir los que quieran adquirir la condición de asociado: mayor de edad, consumidor, aval de otro asociado -a excepción de los que consuman por motivos terapéuticos- y firmar un documento en el que se manifiesta conocer el objeto, la finalidad de la asociación así como los derechos y deberes de los asociados.

Mi opinión: No siendo consumidor de la sustancia en cuestión, considero que no resulta de más el hecho de regular determinadas cuestiones en relación al consumo del cannabis.

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira.

LA RESPONSABILIDAD PENAL DE LAS PERSONAS JURÍDICAS

En los últimos años, hemos estado hablando de una responsabilidad penal no sólo de las personas físicas sino también de las personas jurídicas. Y es aquí, en este post, en relación con esta responsabilidad donde quiero hacer referencia a un artículo publicado por la abogada Laura Casal Fernández.

El artículo en cuestión, trata de analizar la responsabilidad penal de las personas jurídicas cuando sus dirigentes y subordinados cometen los delitos en su modalidad imprudente. El análisis realizado por la autora, es el siguiente:

En la actualidad, el debate sobre la inaplicación del aforismo latino “societas delinquere non potest” está superado y disponemos ya de numerosas monografías, artículos, estudios y reflexiones que nos orientan en la correcta interpretación de la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Sin embargo, en algunas cuestiones se plantean dudas razonables derivadas de la vertiente subjetiva del tipo penal referida en el artículo 5 del Código Penal (CP en adelante):“no hay pena sin dolo o imprudencia”. La persona jurídica responderá de manera dolosa o imprudente según el conocimiento -dolo- o la falta de diligencia debida –imprudencia- imputable al autor material del tipo delictivo, debiéndose analizar, por tanto, en términos de ilícito, y no de culpabilidad, el hecho cometido por la persona física en cuestión.

Para examinar si cabe la modalidad de imprudencia en el marco de la responsabilidad penal de las personas jurídicas es preciso acudir a la Parte Especial del CP, atendiendo al sistema de numerus clausus de delitos circunscritos a su responsabilidad penal, dado que en el artículo 31 bis no se contempla la conducta concreta de la persona física. La inmensa mayoría de los tipos delictivos para los que está prevista tal responsabilidad son eminentemente dolosos, sin perjuicio de que un número reducido de ellos sí pueden cometerse de manera imprudente.

La Fiscalía General del Estado en la tan recurrida Circular 1/2016 concluye que son “cuatro (las) conductas imprudentes cometidas por personas físicas en las circunstancias del art. 31 bis susceptibles de generar un reproche penal a la persona jurídica”. A saber: las insolvencias punibles, los recursos naturales y el medio ambiente, el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. Resulta cuanto menos llamativo que la Fiscalía olvide o decida conscientemente no incluir en esa escueta lista otros tres delitos susceptibles de ser cometidos en su modalidad imprudente por las personas físicas con resultado de responsabilidad penal para las personas jurídicas:

  • El primero de ellos es el siempre olvidado delito de contrabando, para el que en el artículo 2.5 de la Ley Orgánica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represión del Contrabando, se prevé expresamente dicha posibilidad: “las anteriores conductas serán igualmente punibles cuando se cometan por imprudencia grave”.
  • En segundo término, es criterio de la Fiscalía rechazar la punición imprudente de las personas jurídicas por el delito contra la salud pública, en su interpretación de la mens legislatoris, al entender ésta que el legislador no tuvo la voluntad de hacerla extensiva a tales personas, y ello a pesar de contemplarse la imprudencia grave por el delito contra la salud pública en el artículo inmediatamente siguiente al que atribuye a las personas jurídicas responsabilidad penal por esos hechos. La redacción dada por el legislador al artículo 367 del CP: “si los hechos previstos en todos los artículos anteriores fueran realizados por imprudencia grave, se impondrán, respectivamente, las penas inferiores en grado”, se refiere claramente a los hechos contemplados también en el artículo 366 del CP: “cuando de acuerdo con lo establecido en el artículo 31 bis una persona jurídica sea responsable de los delitos recogidos en los artículos anteriores de este Capítulo […]”. En consecuencia, no puedo más que discrepar en la interpretación de la Fiscalía, pues si bien a pesar de que en este caso el legislador no emplee la expresión “hechos previstos en este capítulo”, utilizada para los delitos medioambientales, ello se debe a que dentro del Capítulo III del Título XVII del CP también se encuentran regulados los delitos de tráfico de drogas y éstos no admiten su comisión imprudente. En este mismo sentido se manifestó el Fiscal del Grupo de Delitos Económicos de la F.P. de La Coruña, D. Juan Antonio Frago Amada al indicar que “estamos ante la utilización de expresiones absolutamente análogas pero sin divergencia de contenido real”.
  • En último lugar, derivado de un más que probable lapsus del legislador, cabe defender la posibilidad de generar un reproche penal a las personas jurídicas por el delito de daños informáticos cometido de forma imprudente por las personas físicas de las cuales tenga el deber legal de responder. Este delito se sitúa dentro del Capítulo IX de los daños (Título XI del CP) y habida cuenta de que la modalidad imprudente del delito de daños se regula de manera genérica para todos los hechos típicos contemplados en ese capítulo en el artículo 367 del CP: “los daños causados por imprudencia grave en cuantía superior a 80.000 euros, serán castigados con la pena de multa de tres a nueve meses, atendiendo a la importancia de los mismos”, debemos considerar que no hay óbice alguno que impida hacer extensible dicha imprudencia a los delitos de daños informáticos de los que tenga que responder una persona jurídica en virtud del artículo 31 bis del CP.

Se desprende por tanto que cualquier persona jurídica será susceptible de responder, en la praxis, por hasta siete delitos (en virtud de conductas atribuibles a sus altos directivos, administradores, empleados y demás personas vinculadas) cometidos en su modalidad de imprudencia grave: insolvencias punibles (artículo 259.3 del CP), daños informáticos (artículo 267 del CP), blanqueo de capitales (artículo 301.3 del CP), recursos naturales y medio ambiente (artículo 331 del CP), salud pública (artículo 367 del CP), financiación del terrorismo (artículo 576.4 del CP) y contrabando (artículo 2.5 de la LO 12/1995). Contemplar esta posibilidad a la hora de analizar las empresas y confeccionar su mapa de riesgos, resulta imprescindible al ser éste un componente que incide directamente en la probabilidad e impacto de los mismos en cualquier organización. Sólo así podrán implementarse planes de prevención de delitos eficaces e idóneos para eximir a la persona jurídica de futuras responsabilidades penales.

Laura Casal Fernández

Comparto con vosotros este análisis, ya que me resulta muy interesante para todos aquellos profesionales que nos dedicamos al Derecho Penal y así como el mundo del Compliance.

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira

Abogado (I.C.A Ferrol).

ENTREVISTA EN LA VOZ DE GALICIA

El pasado domingo 16 de abril de 2017 se publicaba en el periódico La Voz de Galicia la entrevista a Alejandro Seoane Pedreira. Si queréis leer el contenido de ésta, sólo tenéis que pinchar AQUÍ.

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CONSEJOS PARA INVERTIR EN UNA FRANQUICIA I

Este es mi primer post sobre algunas cuestiones, que desde mi punto de vista, debe tener en cuenta todo emprendedor o inversor a la hora de escoger la red de franquicias a la que está dispuesto a unirse.

Antes de invertir en una franquicia, lo primero que debemos hacer, es conocer qué es una franquicia, cuáles son sus ventajas a la vez que sus inconvenientes. Para ello, os recomendamos la lectura del post titulado “concepto, ventajas e inconvenientes de una franquicia”.

Una vez que lo tenemos claro y  nos hemos decido por invertir en una red de franquicias, debemos considerar aspectos como:

1º) Desconfiar del franquiciador con el que tengas demasiadas facilidades para negociar el contrato de franquicia.

Si el franquiciador te ofrece unas condiciones de inversión para entrar en la franquicia, y ante la duda de que puedas irte con la competencia te ofrece otras condiciones radicalmente opuestas (reducción drástica del canon de entrada, o la disminución sustancial de la duración del contrato de franquicia). SAL CORRIENDO!!! NO INVIERTAS NI UN EURO!!

En toda empresa sólida  y seria deben existir una serie de principios o elementos esenciales que deben ser inamovibles.

2º) Desconfía de toda franquicia que te facilita un dossier de información con numerosas faltas de ortografía y una maquetación ridícula, pésima y/o pueril.

Si la primera impresión que te llevas de una franquicia es una documentación sin un diseño estructurado, trabajado y con una buena redacción. SAL CORRIENDO!!! NO INVIERTAS NI UN EURO!!

En ocasiones las apariencias no engañan. Y en el caso particular de las franquicias, la imagen o apariencia es uno de los elementos básicos. Si eso, es lo que saben hacer para atraer franquiciados, que resultan ser sus principales fuentes de ingresos, a saber de lo que son capaces de hacer para vender el producto al cliente final.

3º) Desconfiar si el franquiciador se centra en las aperturas de nuevos establecimientos.

Si  centra su discurso en las franquicias que han abierto dentro de su red en los últimos años, en las que lo están haciendo y en las que harán en un futuro no muy lejano. SAL CORRIENDO!!! NO INVIERTAS NI UN EURO!!

Es cierto, que el propio sistema de franquicia se constituye precisamente para llevar a cabo una expansión rápida de una marca que pertenece a una empresa. Sin embargo, abrir negocio tras negocio, no puede ser el principal objetivo del franquiciador. Debe centrar también su discurso en el producto o servicio que ofrecen, qué es lo que los hace diferentes al resto, y cuales han sido los errores que han cometido, cómo los han solventado, y en qué consiste su modelo negocio y cómo pretenden mejorarlo.

Aquí tienes mis tres primeros consejos para desconfiar de algunas de las miles de franquicias que tenemos a nuestra disposición para invertir nuestro dinero.

Alejandro Seoane Pedreira.

Abogado (I.C.A Ferrol).