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BLANQUEAR DINERO MIENTRAS TRABAJAS.

El delito de blanqueo de capitales puede ser cometido mediante una conducta imprudente tal y como prevé el artículo 301.3 de nuestro Código Penal. En relación con falta de diligencia de algunas personas, resulta de cierto interés la sentencia de 19 de diciembre de 2013 de nuestro Tribunal Supremo.

El supuesto de hecho es el siguiente:

Mujer de 20 años, carente de formación que recibe una oferta de trabajo, consistente en la recepción y envío de transferencias monetarias que deben realizarse en el menor tiempo posible. Interesada en la oferta, la mujer envía sus datos mediante un formulario y siguiendo las instrucciones del gerente de la empresa que le formuló la oferta, abre una cuenta bancaria en una entidad. Unos días más tarde, la acusada recibe una llamada telefónica en la que le comunican que se ha realizado una transferencia bancaria a su favor, y que debería realizar un reintegro y enviarlo a través de una empresa de mensajería a una persona en Kiev (Ucrania). La acusada, con carácter previo a seguir las instrucciones recibidas, se quedó con  una cantidad de dinero en concepto de comisión por los “servicios” prestados. Actuando después de la forma en que le habían indicado, es decir, enviando el dinero restante al destino indicado mediante mensajería. El dinero transferido a la acusada, tenía un origen ilícito debido a que la transferencia se había realizado sin la autorización de su verdadero titular.

Lo cierto es que la acusada, en instancia fue condenada por un delito de blanqueo de capitales en su modalidad de imprudencia grave. Sin embargo, el Tribunal Supremo entiende que se no se ha acreditado que la acusada hubiese actuado de forma temeraria y poco diligente, debido a que se trata de una persona de 20 años (sin formación alguna) y el dinero lo recibe mediante una transferencia bancaria. Sin que tenga que sospechar que dichas cantidades han sido obtenidas a través de una posible actividad delictiva. Añadiendo el tribunal, que un ciudadano lego en Derecho, no tiene que sospechar que una entidad bancaria ha sido burlada en su capacidad de controlar los movimientos de dinero.

Por lo que el Tribunal Supremo, termina por absolver a la acusada por la no concurrencia de un comportamiento imprudente, y mucho menos, calificable de grave o temerario.

Conclusión:

“Tener trabajo no siempre es bueno. En ocasiones, es mejor rechazar algunas ofertas de trabajo”

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira

Abogado (I.C.A Ferrol).

HISTORIA DEL BLANQUEO CAPITALES O LAVADO DE DINERO (II)

La denominación “lavado de dinero” tiene su origen en los Estados Unidos, durante la década de los años veinte. Una época en la que una de las mafias existente en el país (AL Capone), con el fin de esconder la procedencia ilícita del dinero que alcanzaba con sus actividades delictivas, creó una red de lavanderías.

El sistema utilizado, consistía en presentar las ganancias procedentes de las actividades delictivas como si fuesen obtenidas dentro de la explotación del negocio de lavado de textiles. De manera que al no poder distinguirse, qué dólar o centavo de dólar provenía de una actividad lícita o no, Capone logró burlar durante mucho tiempo a las autoridades de los EE.UU.

Sería a partir de 1920, cuando las distintas agencias de investigación del gobierno del país americano, iniciaron diversos juicios contra Al Capone por posesión de armas, falsedad en las declaraciones fiscales y otros cargos. Después de grandes y peliagudas investigaciones, unas más fructíferas que otras, el 16 de junio de 1931, Al Capone se declaró culpable por los delitos de evasión fiscal y venta ilícita de alcohol. El mafioso, sería condenado el 24 de noviembre de 1931,  a once años de cárcel y multado con $50.000.00 USD.

Durante la década de los años 70, fueron varios los países que advirtieron de las actividades delictivas consistentes en lavado o blanqueo de dinero, con la visión puesta en las actividades de narcotráfico en EE.UU. La alerta surgió, ya que la recaudación de la venta de la droga en la calle, se depositaba en los bancos sin ningún trámite ni control, de forma que entraba fácilmente en el circuito legal del dinero.

Hubo que esperar hasta el año 1982, para que la Justicia norteamericana utilizase por primera vez la expresión “lavado de dinero”,  dentro de una operación de blanqueo de capitales del dinero  obtenido a través del contrabando de cocaína procedente de Colombia.

En la actualidad, los narcotraficantes tienen un grave problema de logística y distribución del dinero ganado a través de sus actividades delictivas. Ello se debe, a que por ejemplo, en el caso de la cocaína y la heroína el volumen físico del dinero producto de su venta es mayor que el volumen físico de la droga, por lo que les resulta más fácil transportar e introducir los estupefacientes en un país que retirar el dinero efectivo por la venta del mismo.

Decía Pablo Escobar (famoso narcotraficante colombiano), que almacenar, contar, mantener, transportar y entregar el dinero del narcotráfico suponía un gran problema, ya que el dinero entregado por la venta de la droga usualmente son billetes pequeños (de 5, 10 y 20 dólares) que tienen que ser cambiados por billetes más grandes (de 50 o 100 dólares). De lo contrario, el peso de los billetes ($25.000) por un Kg de cocaína sería mucho mayor.

De manera que el narcotráfico genera gran cantidad de dinero, que para poder ser utilizado hay que disfrazarlo, blanquearlo o lavarlo para que pueda entrar en el círculo legal económico.

Sin embargo, el delito que origina el dinero que hay que blanquear/lavar no es únicamente el narcotráfico. Existen otros muchos delitos que se han vinculado fuertemente como el precedente del lavado/blanqueo del dinero. Sirva de ejemplo, delitos como el tráfico ilegal de armas, de animales exóticos, de seres humanos o de sus órganos, la corrupción, así como el contrabando de otros muchos productos.

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira

Abogado (I.C.A Ferrol)

HISTORIA DEL BLANQUEO DE CAPITALES O LAVADO DE DINERO (I)

Se desconoce el momento en el que se comenzó a utilizar el “dinero” por primera vez. Sin embargo sabemos que nació por la necesidad de solventar los numerosos problemas e inconvenientes que suponía el sistema de “trueque”.

La acción de “blanquear” o mejor dicho “disfrazar el origen” del dinero no es nada nuevo o propio de los tiempos actuales. En la Edad Media, tras declararse ilícita la usura, tanto los mercaderes como los prestamistas intentaban burlar las leyes penales mediante complejos e ingeniosos mecanismos. Sin embargo quienes llevaron esta práctica al más alto nivel fue la llamada Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón, más conocidos como los Templarios o Caballeros del Templar.

La Orden fue creada bajo el mandato de proteger a todos los peregrinos cristianos que iban a Tierra Santa. Durante el pontificado de Inocente II, se eximió a la Orden de responder a las “leyes de hombre”. Eso, junto con la astucia a la hora de elaborar la forma de pago de los préstamos, permitieron a la Orden evadir las leyes que prohibían los préstamos con intereses, llegando a financiar a una gran cantidad de gente, incluyendo algunos reyes. Estos negocios, les permitió alcanzar una gran fortuna, así como ser considerados por muchos historiadores como los creadores de los servicios y sistemas bancarios tal y como los conocemos hoy en día.

Una vez que la Orden había desaparecido, la Santa Sede y los reyes europeos adoptaron los mecanismos y procedimientos utilizados por los Templarios para administrar y ocultar sus bienes. De manera, que tal y como afirman algunos historiadores, la Orden de los Templarios dio origen a la idea de administrar la riqueza a través de estructuras complejas, distribuyendo la misma a lo largo de diversos países.

Durante la Edad Media, mientras los mercaderes y prestamistas burlaban las leyes que castigaban la usura y la encubrían mediante diversos y complejos mecanismos, fue cuando los piratas comenzaron a practicar el lavado de oro que obtenían a través de sus asaltos a las naves comerciales europeas que surcaban los mares del océano Atlántico. La piratería clásica fue acompañada durante esa época por los bucaneros y filibusteros, cuyas actividades eran encubiertas por distintos gobiernos (Inglaterra, Francia y Holanda). Algunos de los piratas que se encargaban de asaltar a los buques cargados de oro procedentes de América, llegaron a ser premiados por sus fechorías, sirva de ejemplo el pirata Francis Drake, quien fue armado caballero en su nave por su Graciosa Majestad la Reina Isabel I de Inglaterra, como recompensa por los éxitos alcanzados en los asaltos a los puertos y barcos españoles.

En el año 1612, Inglaterra ofreció a los piratas el abandono de su profesión, a cambio de un perdón incondicional y el derecho para conservar el producto de sus actividades delictivas.

Como consecuencia de ello, gran parte de las riquezas acumuladas por los corsarios y piratas durante esta época, fueron resguardadas por los herederos de la tradición de la Orden de los Templarios y por los banqueros de origen judío. De manera que fue así, como surgieron los refugios financieros, que suponen el complemento indispensable para coronar diversas prácticas abiertamente fraudulentas, directamente relacionadas con el delito de blanqueo de capitales.

Hasta aquí,  los antecedentes históricos de los términos de blanqueo de capitales o lavado de dinero. En la próxima publicación seguiremos con la historia más reciente del “delito de moda”.

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira.

 Abogado (I.C.A Ferrol)

FASES DEL DELITO DE BLANQUEO DE CAPITALES

El delito de blanqueo de capitales puede ser cometido de dos formas, mediante actos aislados e individuales, o mediante un esquema planificado que comprende toda una serie de fases o etapas. Cada una de las etapas/fases tienen como principal objetivo lograr desvincular el dinero o los capitales a blanquear, de su origen, borrando todos los rastros posibles.

La mayoría de la doctrina tanto nacional como extranjera, defienden que en el procedimiento delictivo de blanqueo de capitales puede hablarse de tres fases: a) Fase de colocación o inversión  (placement stage), b) Fase de confusión o estratificación (layering stage), c) Fase de integración (integration stage).

A)Fase de Colocación.

En esta primera etapa, los beneficios económicos de las actividades delictivas son introducidas en el ciclo económico o financiero. Se trata de una fase, en la que el delito es mucho más fácil de detectar por parte de las autoridades.

Para la colación de este dinero en el mercado financiero legal, los agentes blanqueadores utilizarán diferentes técnicas y metodologías. Todas estas técnicas tratan de introducir en el mercado las ganancias adquiridas ilícitamente, realizando la colocación a través de negocios que manejan mucho dinero en efectivo como por ejemplo, restaurantes, casinos, hoteles, máquinas expendedoras, etc.

En la mayoría de las ocasiones esta fase es realizada por personas que se encuentran fuera la organización criminal.

En concreto,  podemos hacer referencia a algunas de las acciones típicas ejecutadas durante esta etapa de blanqueo. A modo de ejemplo podemos citar acciones como:

  • Depositar dinero en efectivo en diversas cuentas bancarias, de una o diversas entidades financieras.
  • Convertir el dinero en mercancías de valor que puedan tener una fácil negociación en el mercado, como pueden ser los metales o las piedras preciosas.
  • Contrabando de envío de grandes cantidades de dinero en efectivo, sacándolo fuera del país, e introduciéndolo en zonas comerciales dónde puedan pasar desapercibidos debido a los grandes y continuos movimientos financieros.
  • Utilización del sistema de “pitufeo” o “smurfing”, consistente en ingresar pequeñas cantidades de dinero en diversas cuentas bancarias.
  • Transformar el dinero en efectivo en otros instrumentos negociables a través de bancos o instituciones financieras.
  • Cambio de billetes de baja denominación por otro de mayor.

 B) Fase de confusión. 

En esta etapa, y debido a que el dinero o bienes ya están colocados dentro de los circuitos financieros, se realizan diferentes movimientos con el objetivo de evitar cualquier nexo posible entre el dinero o bienes y el origen de los mismos.

Lo más frecuente, para lograr esta desvinculación con el origen del dinero, es el envío del capital a diferentes paraísos fiscales o a centros off-shore, con el objetivo de que dichos fondos circulen a lo largo de diferentes países, instituciones y cuentas bancarias en las que intervienen diferentes personas tanto físicas como jurídicas.

Las acciones más habituales, que se realizan durante esta etapa son:

  • Transferencias bancarias de dinero desde una cuenta en el extranjero, para terminar con posterioridad en otra distinta, permitiendo “perder” el lugar de origen de ese dinero. Normalmente, se realizan en países que constituyen un paraíso fiscal, debido a que garantizan el famoso secreto bancario.
  • Adquisición de bienes de gran valor económico y de difícil determinación (obras de arte, grandes inmuebles, etc).
  • Importación de oro y plata, así como otros metales preciosos.
  • Utilización de empresas fantasma con las que realizar operaciones ficticias que permiten justificar el origen de los bienes.

Según los expertos de una de las instituciones más importantes en relación con el delito de blanqueo de capitales, el GAFI, la utilización de transferencias electrónicas de fondos, debido a su rapidez y anonimato, es el método más importante para diversificar y eliminar el nexo existente entre unos bienes o fondos con el origen de los mismos. Por lo que en esta fase, podemos afirmar que la detección del delito es mucho más difícil que en la etapa de colocación.

C) Fase de integración.

En la última etapa del proceso de blanqueo de capitales, se llevan a cabo acciones cuyo objetivo es dar apariencia de legalidad a los fondos o bienes obtenidos. Durante esta etapa se realizan inversiones en diversos negocios, se realizan préstamos a individuos, se compran bienes y se realizan todo tipo de transacciones a través de registros contables y tributarios. Es decir, una vez que el dinero ya ha sido colocado y estratificado (fase confusión), los fondos volverán al circuito económico legal mezclados junto con otros elementos lícitos, dándole apariencia de licitud, y dificultado la detección del blanqueo de capitales por parte de las autoridades.

Las acciones típicas que se suelen cometer durante esta etapa, son:

  • Obtención de préstamos o créditos simulados a través de la utilización de empresas fantasma constituidas en un paraíso fiscal.
  • Simulación de operaciones de exportación/importación de productos.
  • Compra o venta de inmuebles.
  • Construcción de hoteles.
  • Cobro anticipado de seguros.
  • Recibir dinero de un casino, de la lotería o de cualquier otro juego de azar.

Si bien es cierto que desde el punto de vista doctrinal parece muy sencillo realizar la distinción entre las diferentes etapas existentes en el proceso de “blanqueo de capitales” o “lavado de dinero”. En la práctica no resulta fácil poder distinguir entre las distintas etapas, fundamentalmente porque se trata de operaciones ocultas o solapadas.

Por hoy, ya hemos “blanqueado” más de lo debido. Otro día, más y mejor.

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira

Abogado (I.C.A Ferrol)