Hace tan solo unos días tuvimos conocimiento de la sentencia dictada por el Tribunal Supremo en relación con el expolio del yacimiento celtíbero de Aranda de Moncayo. Concretamente, me refiero a la STS 1927/2020 de 19 de junio por la que el alto tribunal redujo las penas de los acusados,  dictando sentencia absolutoria respecto al delito de blanqueo de capitales por el que habían sido condenados por la Sección Sexta de Audiencia Provincial de Zaragoza. La absolución respecto al blanqueo de capitales se fundamenta en que no existe blanqueo en tanto que la acción cometida por los acusados no estaba presidida por la intención de ocultar el origen ilícito de los bienes. Sin embargo, quiero destacar respecto a esta sentencia, que el Tribunal Supremo aprovecha el fundamento jurídico nº8 de la resolución para recordar las diferencias entre el blanqueo de capitales y la receptación.

Delitos de blanqueo de capitales y receptación

Además, el Tribunal Supremo expone en la sentencia la gran expansión del delito de blanqueo de capitales (artículo 301 del Código Penal) en detrimento del ámbito de aplicación del delito de receptación (artículo 298 del CP). Recordemos pues, brevemente, los dos tipos penales:

  • Delito de receptación (298.1):

    «1. El que, con ánimo de lucro y con conocimiento de la comisión de un delito contra el patrimonio o el orden socioeconómico, en el que no haya intervenido ni como autor ni como cómplice, ayude a los responsables a aprovecharse de los efectos del mismo, o reciba, adquiera u oculte tales efectos, será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años.

    Se impondrá una pena de uno a tres años de prisión en los siguientes supuestos:

            a) Cuando se trate de cosas de valor artístico, histórico, cultural o científico.

         b) Cuando se trate de cosas de primera necesidad, conducciones, cableado, equipos o componentes de infraestructuras de suministro eléctrico o de servicios de telecomunicaciones, o de otras cosas destinadas a la prestación de servicios de interés general, productos agrarios o ganaderos o de los instrumentos o medios que se utilizan para su obtención.     

       c) Cuando los hechos revistan especial gravedad, atendiendo al valor de los efectos receptados o a los perjuicios que  previsiblemente hubiera causado su sustracción.»

 

  • Delito de blanqueo de capitales (301.1)

«1. El que adquiera, posea, utilice, convierta, o transmita bienes, sabiendo que éstos tienen su origen en una actividad delictiva, cometida por él o por cualquiera tercera persona, o realice cualquier otro acto para ocultar o encubrir su origen ilícito, o para ayudar a la persona que haya participado en la infracción o infracciones a eludir las consecuencias legales de sus actos, será castigado con la pena de prisión de seis meses a seis años y multa del tanto al triplo del valor de los bienes. En estos casos, los jueces o tribunales, atendiendo a la gravedad del hecho y a las circunstancias personales del delincuente, podrán imponer también a éste la pena de inhabilitación especial para el ejercicio de su profesión o industria por tiempo de uno a tres años, y acordar la medida de clausura temporal o definitiva del establecimiento o local. Si la clausura fuese temporal, su duración no podrá exceder de cinco años.

…»

diferencias entre blanqueo y receptación

 

Diferencias entre blanqueo de capitales y receptación

Pues bien, el Tribunal Supremo reconoce la existencia de semejanzas entre ambos delitos. Sin embargo, en el F.J 8  de la sentencia recuerda cuáles son las diferencias entre el blanqueo y la receptación:

1º) Ambos delitos presuponen un delito precedente que ha producido ganancias a sus autores, si bien la receptación exige que sea en todo caso un delito contra el patrimonio o el orden socioeconómico, y el blanqueo puede tener como antecedente cualquier actividad delictiva, no estrictamente patrimonial, por ejemplo el tráfico de estupefacientes o la corrupción urbanística.

2º) En ambos delitos se exige el conocimiento de la procedencia ilícita de los bienes, pero en la receptación se exige además que el receptador no haya participado en la actividad delictiva previa ni como autor ni como cómplice, mientras que en el blanqueo las ganancias blanqueadas pueden proceder de la propia actividad delictiva del blanqueador.

3º) Ambos delitos se refieren a una intervención postdelictiva, pero la actividad que se sanciona tiene una finalidad distinta. En la receptación lo que se prohíbe, esencialmente, es que el tercero se beneficie del resultado de la actividad delictiva previa, o ayude al autor a que se aproveche de los efectos del delito, pero en todo caso con ánimo de lucro propio. En el blanqueo lo que se trata de evitar es que los bienes de origen delictivo se integren en el sistema económico legal con apariencia de haber sido adquiridos de forma lícita, sin que se exija necesariamente ánimo de lucro en la operación específica de blanqueo.

4º) Ambos delitos están sancionados con pena de prisión, con el mismo límite mínimo, seis meses, pero la pena máxima es superior en el blanqueo, seis años frente a dos años, y además la receptación contiene una limitación punitiva que no existe en el blanqueo: en ningún caso podrá imponerse una pena privativa de libertad que exceda a la señalada al delito encubierto.

 

Solapamiento entre ambos delitos

Mientras que en aquellos supuestos en los que se produzca el solapamiento entre ambos delitos, el Tribunal Supremo mantiene que <<…debe aplicarse el principio de alternatividad del art. 8.4 CP, sancionando el delito más grave que es el blanqueo, siempre que se trate de un acto idóneo para incorporar las ganancias delictivas al tráfico económico, con el fin de no privilegiar la conducta del sujeto sancionando el comportamiento más leve, pese a resultar afectado el bien jurídico protegido por el blanqueo>>.

Este solapamiento entre ambos tipos penales puede producirse en todos aquellos casos en los que las conductas de blanqueo recaen sobre efectos que constituyen el objeto material de un delito contra el patrimonio o contra el orden socioeconómico, siempre que éstas han sido ejecutadas por un no interviniente en el delito previo (requisito exigido por la receptación).

Consulta el texto íntegro de la sentencia haciendo click en el siguiente enlace:

STS 1927/2020

Un saludo y hasta la próxima.

Fdo.- Alejandro Seoane Pedreira.

Curso de Prevención de Blanqueo de capitales

con Alejandro Seoane Pedreira

Abogado especialista en blanqueo de capitales