El pasado 15 de marzo, hablamos de las distintas fases del blanqueo de capitales. Mientras que hoy, vamos a conocer el origen de este delito. Así que, hablemos de las historia del blanqueo de capitales:

En primer lugar, debemos comentar que desconocemos el momento en el que se utilizó el “dinero” por primera vez. Sin embargo, sabemos que nació por la necesidad de solventar los numerosos  inconvenientes que suponía el sistema de “trueque”.abogado blanqueo de capitales, historia del blanqueo de capitales

La acción de <<blanquear>> el dinero no es nada nuevo o propio de los tiempos actuales. En la Edad Media, tras declararse ilícita la usura, mercaderes y prestamistas intentaban burlar las leyes penales. Y para lograr ésto, hacían uso de complejos e ingeniosos mecanismos. Sin embargo, quienes llevaron esta práctica al más alto nivel, fue la llamada Orden de los Pobres Caballeros de Cristo del Templo de Salomón. Una Orden que también es conocida como los Templarios o Caballeros del Templar.

La Orden se creó para proteger a todos los peregrinos cristianos que viajaban a Tierra Santa. Durante el pontificado de Inocente II, se eximió a la Orden de responder a las “leyes de hombre”. Además de esto, la astucia en la elaboración de la forma de pago de los préstamos, permitieron a la Orden evadir las leyes que prohibían los préstamos con intereses. De manera que, los Templarios llegaron a financiar una gran cantidad de gente, incluyendo algunos reyes. Estos negocios, permitió que los Caballeros pudiesen alcanzar una gran fortuna.

Una vez que la Orden había desaparecido, la Santa Sede y los reyes europeos adoptaron los procedimientos utilizados por los Templarios para administrar y ocultar sus bienes. De manera que, la Orden dio origen a la idea de administrar la riqueza a través de estructuras complejas.

Durante la Edad Media, mientras los mercaderes y prestamistas burlaban las leyes que castigaban la usura; los piratas comenzaron a practicar el lavado de oro que obtenían a través de sus asaltos a las naves comerciales europeas que surcaban los mares del océano Atlántico. Algunos piratas que asaltaron buques cargados de oro procedentes de América, fueron premiados por sus fechorías. Por ejemplo, el pirata Francis Drake, fue armado Caballero por su  Majestad la Reina Isabel I de Inglaterra. Este reconocimiento no fue más que una recompensa por los éxitos alcanzados en los asaltos a los puertos y barcos españoles.

En el año 1612, Inglaterra ofreció a los piratas el abandono de su profesión a cambio de un perdón incondicional, así como también el derecho a conservar el producto de sus actividades delictivas.

Las riquezas acumuladas por los piratas, fueron resguardadas por los herederos de la tradición de los Templarios. De manera que, así fue como surgieron los refugios financieros, que suponen el complemento indispensable para coronar diversas prácticas relacionadas con el blanqueo de capitales.

Hasta aquí,  la primera parte de la historia del blanqueo de capitales o lavado de dinero. La historia más reciente en “origen del blanqueo de capitales”

Un saludo y hasta la próxima.

Alejandro Seoane Pedreira.

ABOGADO ESPECIALISTA EN BLANQUEO DE CAPITALES