Todos los sujetos obligados por la Ley 10/2010 deben aplicar las medidas de diligencia debida (normales) en el momento en que van a mantener una relación de negocios con un determinado cliente. No caben excepciones, los sujetos deben cumplir con estas obligaciones impuestas por la normativa de prevención de blanqueo. En esta entrada vamos a tratar de explicar brevemente las dos primeras medidas de diligencia de debida que tienen que cumplir los sujetos obligados por la Ley 10/2010.

MEDIDAS DE DILIGENCIA DEBIDA ¿CÓMO APLICARLAS?

1º) Los sujetos deben identificar a todos los clientes.

En cuanto a esta obligación de <<identificación formal>> del cliente, debemos decir que resulta esencial. Tal es así que, el sujeto deberá abstenerse de tener cualquier tipo de relación comercial con un cliente (ya sea persona física o jurídica) cuando éste no haya podido ser identificado.

Los sujetos deben identificar a sus clientes tanto en relaciones de negocio duraderas en el tiempo, así como también ante operaciones ocasionales. Sin embargo, es posible no aplicar esta medida de diligencia debida cuando se trata de una operación cuya cuantía resulte inferior a 1000€, a excepción de los envíos de dinero y gestión de transferencias, ya que en este caso se tendría que identificar a los clientes en todos los casos. Esto es, con independencia de si la cantidad supera los 1000€ o no.

Los clientes personas físicas deberán ser identificados mediante fotocopia y archivo de su DNI o pasaporte (caso de extranjero) en vigor.

Mientras que, para identificar a las personas jurídicas:

  • Hay que obtener y archivar copia del documento público acreditativo de la existencia y legalidad de la persona jurídica (escritura debidamente inscrita en el Registro Mercantil). Esta identificación de la persona jurídica podrá realizarse obteniendo una certificación emitida por el Registro Mercantil provincial correspondiente.
  • Hay que identificar al representante legal de la persona jurídica, obteniendo su DNI y la escritura de poder de representación. 

medidas de diligencia debida - curso de prevención de blanqueo de capitales

2ª) Los sujetos tienen que identificar al titular real.

Con esta medida de diligencia debida los sujetos consiguen saber si su cliente actúa por cuenta propia o por cuenta de un tercero.

Cuando el cliente es una sociedad, se entiende que son titulares reales todos aquellos socios que poseen un porcentaje de más de un 25% en la sociedad de forma directa o indirecta. Por tanto, si existe más de uno, el sujeto obligado debe identificar a todos de forma individualizada.

La identificación y comprobación de la identidad de los titulares reales podrá realizarse, con carácter general, mediante una declaración responsable debidamente firmada por el cliente o por la persona que tenga atribuida la representación de la persona jurídica.

Cabe decir también que, en el caso de sociedades que coticen en un mercado regulado de la Unión Europea o de países terceros equivalentes, no se requiere que los sujetos tengan que identificar a los accionistas o a titulares reales de empresas cotizadas.

Si el sujeto tiene indicios o está seguro de que su cliente no actúa por cuenta propia, el sujeto obligado debe recabar la información que resulte necesaria a fin de conocer la identidad de las personas por cuenta de las cuales actúa su cliente.

Y, para cumplir con la obligación de identificación y comprobación de la identidad del titular real, los sujetos obligados podrán por ejemplo hacer uso de la base de datos de titularidad real del Consejo General del Notariado.

Hasta aquí, las dos primeras medidas de diligencia debida que tienen que aplicar los sujetos obligados por la Ley 10/2020. En  la próxima entrada trataremos otras medidas de diligencia debida.

Un saludo y hasta la próxima.

Curso de Prevención de Blanqueo de capitales

con Alejandro Seoane Pedreira

Abogado especialista en blanqueo de capitales