En esta ocasión te traigo unas nuevas píldoras jurisprudenciales en materia de blanqueo de capitales elaboradas por Doña Esther Durán Orozco. Una jurista a la que echaremos de menos en mi despacho debido a que hace unos días que ha terminado con gran éxito las prácticas externas del Máster de Acceso a la Abogacía. Y, como ya sabéis, lo que digo respecto a este éxito, lo sé de buena mano debido a que he tenido el honor de ser su tutor de prácticas.

Recuerda que el pasado 19 de octubre publiqué en este mismo blog unas píldoras jurisprudenciales en materia de prevención de blanqueo de capitales cuya autora también es Esther. Si todavía no las has leído, así como si quieres saber algo más sobre su autora, puedes leer esas píldoras pinchando «AQUÍ».

Si ya las has leído, a continuación te dejo otros comentarios realizados Esther en materia de blanqueo de capitales.

Esther Durán Orozco

Esther Durán Orozco en el despacho Themis Estudio Legal.

PÍLDORAS JURISPRUDENCIALES SOBRE BLANQUEO DE CAPITALES II

En esta ocasión hablaremos del ámbito penal del blanqueo haciendo referencia a dos sentencias  de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo.

PRESUPUESTOS DE UNA RESOLUCIÓN MOTIVADA: TUTELA JUDICIAL EFECTIVA Y PRESUNCIÓN DE INOCENCIA

La Sala de lo Penal del TS (STS 476/2021 de 2 de junio) hace un análisis de índole procesal sobre los presupuestos de una resolución motivada tomando como fundamento lo siguiente:

  1. Que la resolución sea el producto de una «exégesis racional del ordenamiento”, es decir, que no sea “manifiestamente irrazonada o irrazonable, o incurra en un error patente”.
  2. Que no sea arbitraria, por lo tanto que sean el resultado de razones formales y materiales y no un capricho ceñido a la voluntad de quien la dicta.
  3. Que permita conocer su ratio decidendi a través de la expresión de los criterios jurídicos en que se fundamenta.

Sobre esta base la Sala de lo Penal, como indicó en su sentencia 731/2018, de 1 de febrero de 2019, distingue entre el derecho a la tutela judicial efectiva y el derecho a la presunción de inocencia aduciendo que, mientras el primero excluye la arbitrariedad y está referido a la “legitimidad de la decisión”, basada en las razones que determinan la veracidad de los hechos; el segundo, obedece al ámbito objetivo, donde tales razones deben ser “convincentes para la generalidad”. Es por ello que “mientras el canon exigido por la tutela se circunscribe a un mínimo, atendida la necesidad de conocimiento por los demás de aquellas razones, la presunción de inocencia exige más intensa capacidad de convicción a los argumentos de suerte que puedan ser asumidos, y no solamente conocidos, por todos, más allá de la subjetividad del Tribunal”.

Se advierte entonces la diferencia de los efectos de conculcar uno u otro derecho, ya que la vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva produce la nulidad de la sentencia, mientras que enervar el derecho de presunción de inocencia tiene como efecto la absolución del acusado.

DISTINCIÓN ENTRE DINERO NEGRO Y DINERO SUCIO

En este caso, el Supremo en sentencia de 30 de junio de 2021  (STS 567/2021)  concluye que de la relación de hechos probados, así como del relato de la prueba tenida en cuenta para la condena, no se observa la relevancia y entidad suficiente como para el dictado de una condena por blanqueo de capitales. El TS tomó en cuenta lo siguiente:

Deja claro el TS que para que se configure el delito de blanqueo, los capitales deben tener su origen en dinero sucio, diferenciándolo del dinero negro, conforme a los siguientes argumentos:

“Es cierto que debemos distinguir en este escenario del delito de blanqueo de capitales dos tipos de dinero:

a.- El dinero «negro»

b.- El dinero «sucio

(…)

Pero, como recuerda la mejor doctrina, el blanqueo constituye el procesamiento de los ingresos criminales para disfrazar su origen ilegal y los complejos entramados que requiere el lavado de dinero sucio, pero la operatividad sin más de ello mismo con dinero «negro», de forma autónoma no constituye blanqueo de capitales.”

Esta diferencia entre dinero sucio y dinero negro fue matizada en sentencias anteriores STS 277/2018, de 8 de junio 2018 y STS 444/2018, de 9 de octubre de 2018, según las cuales no configuran por sí mismos el delito de blanqueo el hecho de negociar, emplear o gastar dinero ilícito, mientras tenga apariencia de licitud, de ahí deviene la diferenciación entre el denominado “dinero sucio” que es aquel de origen delictivo sin más, cuyo gasto constituye un acto copenado, es decir, integrado al delito de blanqueo; y el “dinero negro”, que es aquel que se ha mantenido oculto. En este sentido, no todo el dinero sucio es negro, ni todo el dinero negro es sucio; lo que sí es que muchas veces el dinero negro es sucio.

El blanqueo de capitales está referido a conductas delictivas tendentes a convertir los capitales obtenidos, siendo su naturaleza que el acusado conozca (no bastando que sospeche) el origen delictivo de los fondos, abarcando cualquier tipo de participación en la comisión de un hecho punible previo, establecido como delito en el Derecho nacional.

EL TIPO DOLOSO Y EL TIPO IMPRUDENTE

En cuanto al tipo doloso, el TS precisa en la misma sentencia (STS 567/2021) que constituye un elemento subjetivo del tipo penal de blanqueo el conocimiento claro de la procedencia delictiva de los capitales, lo que implica que la conducta del sujeto activo se realice “a sabiendas” de que los fondos provienen de un ilícito penal previo, no resultando suficiente la ilicitud de la conducta posterior.

Con una finalidad práctica, nos orienta el tribunal a analizar si durante la actividad probatoria la respuesta a estas preguntas no deja duda de que los acusados conocían la procedencia criminal de los fondos:

“Porque la cuestión y duda que aquí nos surge es elocuente, a saber:

a.- ¿Conocían los recurrentes el origen delictivo de las operaciones…?

b.- ¿Y si es así, la referencia concreta dónde la ubicamos en los hechos probados y la prueba practicada que lo determine?

c.- ¿Sabían los recurrentes que el dinero que…les ingresaba en su cuenta era «sucio» a cambio del suyo «negro»?”

En este sentido, añade el TS que no es lo mismo estar frente a un delito fiscal que frente al de blanqueo de capitales del artículo 301 CP, éste “no es un delito de sospecha”, exige que se pruebe que convergen todos los elementos del tipo, entre ellos, el origen criminal de los bienes, no bastando que se determine su ilicitud, ilegalidad o antijuridicidad; este delito requiere de un elenco probatorio que “permita llegar a una convicción sin margen para una duda razonable, de que un sujeto maneja con alguna de las finalidades previstas en el precepto fondos o bienes que proceden de actividades constitutivas de delito, conociendo ese origen, o, al menos, representándoselo y mostrando indiferencia frente a ello (dolo eventual), puede abrirse paso una condena por delito doloso de blanqueo de capitales.”

Respecto al tipo imprudente, el elemento intelectivo del conocimiento de la procedencia delictual de los capitales, se sustituye por la culpa grave, consistente en la falta de un deber de cuidado que no le es exigible a quien se determine que no debía o no podía conocer la naturaleza delictiva de los capitales.

Es así como en el tipo imprudente no se exige que el sujeto conozca la procedencia de los bienes, sino que esté en la posibilidad de conocerla “sólo con observar las cautelas propias de su actividad y, sin embargo, haya actuado al margen de tales cautelas o inobservando los deberes de cuidado que le eran exigibles y los que, incluso, en ciertas formas de actuación, le imponían normativamente averiguar la procedencia de los bienes o abstenerse de operar sobre ellos, cuando su procedencia no estuviere claramente establecida.”

La imprudencia obedece entonces al hecho de que debiendo y pudiendo saber el origen criminal de los bienes, actúe conforme al tipo penal “causando así objetivamente la ocultación de la procedencia de tales bienes (su blanqueo) con un beneficio auxiliador para los autores del delito de que aquéllos procedan».

 

Autoría de estas «píldoras jurisprudenciales» publicadas en esta entrada: Doña Esther Durán Orozco.

 

Un saludo y hasta la próxima.

Fdo.- Alejandro Seoane Pedreira